La reciente reducción anunciada por el Gobierno nacional en el precio de la gasolina corriente no se ha reflejado de inmediato en todas las estaciones de servicio del país, lo que ha generado dudas entre los ciudadanos.
Desde el gremio de los distribuidores minoristas se advirtió que la aplicación inmediata del nuevo precio desconoce aspectos operativos clave de la cadena de abastecimiento. Aunque el Ministerio de Minas y Energía ordenó que desde el 1 de febrero se aplicara una disminución, principalmente por una baja cercana a 600 pesos en el Ingreso al Productor, otros componentes como el impuesto al carbono, el impuesto nacional y el margen de comercialización siguen al alza, por lo que el impacto real sería de unos 500 pesos por galón.
📦 El problema está en los inventarios
Las estaciones explican que cada compra de combustible es una operación en firme, con un precio ya definido. Esto significa que primero deben vender el combustible adquirido anteriormente antes de poder ofrecer el nuevo precio. De lo contrario, estarían vendiendo a pérdida.
Según el gremio, esta situación afecta especialmente a las estaciones pequeñas y medianas, que podrían enfrentar pérdidas económicas y riesgos financieros.
🤝 Finalmente, Fendipetróleo reiteró su disposición a trabajar de manera coordinada con el Gobierno y las autoridades de control para que las medidas se apliquen con criterios técnicos, respetando la realidad operativa del sector.
🗣️ “Los alivios anunciados por el Gobierno son positivos para los ciudadanos, pero su ejecución debe proteger la estabilidad del sector”, señaló David Jiménez Mejía, vocero gremial nacional.