
La grave situación económica que enfrentan los cultivadores de arroz llevó a dirigentes del gremio a acudir al Congreso de la República en busca de mecanismos de mediación frente al conflicto con los empresarios molineros.
Durante una sesión en la Comisión Tercera del Senado, los productores denunciaron que la industria se niega a comprar el grano a los precios regulados por el Gobierno, obligándolos a firmar acuerdos desfavorables.
“La industria nos ha forzado a entregar nuestra cosecha sin tener un precio definido, lo que nos deja sin capital para pagar nuestras deudas y sostener los cultivos”, señalaron los líderes arroceros.
Los agricultores advirtieron que la incertidumbre en los precios y la falta de liquidez amenaza con llevarlos a la quiebra, por lo que solicitaron al Gobierno medidas urgentes que garanticen la viabilidad de esta actividad agrícola, clave para la economía de Casanare.
Compromisos y respuestas del Gobierno
La viceministra de Agricultura, Heidy Ciomara Ortega, reiteró el compromiso de su cartera y explicó que, aunque el Gobierno no puede obligar a la industria a comprar, sí tiene la facultad de investigar y sancionar el incumplimiento de las normativas. También destacó las acciones en marcha, como la regulación de precios y los apoyos financieros.
Vocería femenina y propuestas de asociatividad
Un grupo de mujeres arroceras de Casanare intervino en la sesión para resaltar su papel en la producción y solicitar respaldo a proyectos de asociatividad, entre ellos la construcción de una planta de almacenamiento y secamiento que fortalezca al sector.
Respaldo político y gremial
Los arroceros contaron con el acompañamiento de la senadora Sonia Bernal, vicepresidenta de la Comisión Tercera, y de los senadores Carlos Julio González Villa, Esperanza Andrade y Richard Fuelantala (vicepresidente de la Comisión Cuarta), quienes manifestaron su respaldo al gremio y destacaron su aporte a la soberanía alimentaria del país.
Por su parte, el gerente de Fedearroz, Rafael Hernández, coincidió con los productores en la necesidad de lograr un acuerdo con la industria molinera. Además, solicitó mayores recursos para el Fondo de Apoyo a los Insumos Agropecuarios (Fahía) y propuso la creación de una ley del sector arrocero que establezca mecanismos claros para la comercialización de la cosecha.
Un llamado urgente
En este momento crítico, los arroceros de Casanare reclaman del Gobierno y el Congreso decisiones definitivas que eviten la quiebra masiva de productores y garanticen el futuro de uno de los renglones más importantes de la economía agrícola nacional.