La Secretaría de Educación de Boyacá, a través del programa Educación Sin Límites, continúa fortaleciendo estrategias orientadas a construir entornos educativos más accesibles, inclusivos y respetuosos de la diversidad comunicativa, especialmente para las personas sordas.
Entre las acciones promovidas se encuentra el reconocimiento y uso de la Lengua de Señas Colombiana (LSC) como una herramienta fundamental para favorecer la participación, la interacción y el aprendizaje dentro de las comunidades educativas.
La Secretaría destacó que avanzar hacia una educación verdaderamente inclusiva no depende únicamente del aprendizaje de una lengua, sino también de la transformación de prácticas, actitudes y dinámicas institucionales que permitan reducir las barreras de comunicación que enfrentan las personas sordas.
En este proceso resulta fundamental la participación de docentes, estudiantes, familias y demás integrantes de las instituciones educativas, quienes desempeñan un papel clave en la construcción de ambientes donde todas las personas puedan comunicarse, aprender y participar en condiciones de igualdad.
La secretaria de Educación de Boyacá, Marcela Blanco Pedroza, señaló que reconocer la diversidad permite convertir las diferencias en oportunidades de aprendizaje y fortalecer nuevas formas de relacionamiento dentro de las instituciones educativas.
“Una educación que reconoce la diversidad permite comprender las diferencias como una oportunidad para aprender y construir nuevas formas de relacionarnos. La eliminación de las barreras de comunicación requiere el compromiso de toda la comunidad educativa y la generación de condiciones que favorezcan la participación plena de cada estudiante”, expresó la funcionaria.
Desde Educación Sin Límites, la administración departamental continuará desarrollando estrategias encaminadas a reconocer las distintas formas de comunicación y a promover escenarios educativos donde la inclusión sea una práctica cotidiana.
Estas acciones hacen parte del compromiso institucional por garantizar el acceso, la permanencia, la participación y el aprendizaje de todos los estudiantes, entendiendo que eliminar barreras también significa ampliar las oportunidades para que cada persona pueda hacer parte activa de su comunidad educativa.