A pocos días de las elecciones presidenciales, varios indicadores muestran el complejo panorama que heredará el próximo presidente o presidenta de Colombia a partir del 7 de agosto.
Aunque el país registra avances en algunos frentes económicos y sociales durante el gobierno de Gustavo Petro, persisten fuertes desafíos en materia de seguridad, salud pública y orden público, temas que hoy encabezan las preocupaciones de millones de colombianos.
De acuerdo con la más reciente encuesta Colombia Opina de Invamer para Noticias Caracol y Blu Radio, el 40,8 % de los ciudadanos considera que el principal problema del país es la situación de seguridad y orden público.
El debate se ha convertido en uno de los ejes centrales de la campaña presidencial, especialmente entre los candidatos de sectores de derecha, quienes han enfocado buena parte de sus propuestas en combatir la criminalidad y recuperar el control territorial.
Las cifras oficiales evidencian un deterioro de varios indicadores de seguridad en los últimos años. Informes del propio gobierno señalan un crecimiento de los grupos armados ilegales, el aumento de los cultivos de coca y el incremento de delitos como el secuestro y la extorsión.
A esto se suma la creciente percepción de inseguridad en distintas regiones del país, donde las comunidades denuncian presencia armada, amenazas y dificultades para la acción efectiva de las autoridades.
En el panorama político, las encuestas ubican al senador petrista Iván Cepeda, al abogado Abelardo de la Espriella y a la senadora uribista Paloma Valencia entre las figuras con mayores opciones de disputar la segunda vuelta presidencial prevista para el próximo 21 de junio.
Quien llegue a la Casa de Nariño recibirá un país con señales positivas de crecimiento económico y reducción de pobreza en algunos sectores, pero también con profundas tensiones sociales y una ciudadanía cada vez más preocupada por la seguridad, el acceso a la salud y el costo de vida.