A quince días de las elecciones legislativas, el panorama político en Casanare entra en su fase más decisiva. El reciente fin de semana estuvo marcado por intensas reuniones, alianzas estratégicas y movimientos clave que comienzan a perfilar con mayor claridad el termómetro electoral.
Partido Verde: estructura y favorabilidad
El candidato a la Cámara por el Partido Verde, Diego García, ha venido consolidando un crecimiento notable. Hace apenas tres meses era poco conocido en el escenario político regional; hoy su nombre aparece con mayor fuerza en los círculos de opinión.
Gran parte de este impulso se atribuye al respaldo del gobernador César Ortiz Zorro, quien en sus dos años de gestión ha mantenido una imagen favorable basada en coherencia administrativa y cercanía con la ciudadanía. Esa conexión con el público fortalece naturalmente la estructura del partido y proyecta confianza hacia su candidato.
Una jugada estratégica clave fue la llegada de Guillermo Velandia como director de campaña, tras su renuncia a la Dirección de Gestión del Riesgo. Velandia cuenta con amplio reconocimiento en el departamento y una red sólida de liderazgos territoriales. Su papel no solo impacta la candidatura de García, sino que también empieza a influir en el ajedrez político de cara a una eventual aspiración futura a la Gobernación, donde estos resultados servirán como medición de fuerzas.
Centro Democrático: estructura tradicional y liderazgo consolidado
Por su parte, el Centro Democrático mantiene una maquinaria política activa bajo el liderazgo del senador Alirio Barrera, quien busca repetir curul en el Senado mientras impulsa tres candidaturas a la Cámara.
Dentro de ese grupo, el favoritismo interno se inclina hacia Arledys Alvarado, exgerente del Hospital Regional de la Orinoquía (HORO). Su campaña ha mostrado organización, agenda nutrida y un trabajo estratégico articulado con la llamada “casa Barrera”.
Se destaca el respaldo visible de Maricela Duarte, así como el movimiento político del exgobernador Salomón Sanabria, quienes han acompañado reuniones con significativa participación femenina. Este respaldo fortalece una base estructurada de líderes y estrategas que han sabido capitalizar el momento político.
Otras candidaturas en competencia
En el espectro electoral también se analiza el trabajo de Liliana Torres, hermana del exalcalde de Yopal Jhon Jairo Torres. Su campaña mantiene presencia en sectores populares y continúa activa en territorio; sin embargo, en comparación con meses anteriores, ha perdido visibilidad mediática y fuerza estructural.
El caso más complejo parece ser el de la exsenadora Amanda Rocío González, cuya campaña se ha debilitado considerablemente. Según fuentes políticas consultadas, varios líderes que inicialmente la respaldaban habrían migrado hacia las dos campañas que hoy se perciben como más sólidas: la del Partido Verde y la del Centro Democrático.
Conclusión
El panorama en Casanare muestra una contienda polarizada entre dos grandes estructuras políticas que concentran organización, liderazgo visible y capacidad de movilización. Mientras tanto, otras campañas intentan mantener presencia en medio de una competencia que se intensifica día a día.
Con apenas dos semanas por delante, cada reunión, cada alianza y cada movimiento territorial puede resultar determinante en la definición final del mapa electoral del departamento.
Seguiremos analizando el pulso político.