Empresarios y el Gobierno del presidente Gustavo Petro llegaron a un acuerdo: el salario mínimo se mantendrá en $2 millones con el incremento del 23,7%, denominado “salario vital”.
La decisión se ratificó tras la sesión extraordinaria de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales. El ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, afirmó que existe una opinión mayoritaria para no modificar la cifra, ya que hacerlo generaría incertidumbre económica.
Durante la rueda de prensa, junto al ministro de Hacienda, Germán Ávila Plazas, el Gobierno indicó que expedirá un decreto transitorio en cumplimiento del auto del Consejo de Estado dentro de los próximos ocho días, mientras defiende la medida por vías legales.
Según el Ejecutivo, empresarios y sindicatos coincidieron en que el aumento ya fue incorporado en la dinámica empresarial y en los ingresos de las familias trabajadoras, por lo que cambiarlo podría generar desajustes.
El Gobierno aseguró que seguirá defendiendo el “salario vital” como política pública y como garantía constitucional de una remuneración mínima digna para los trabajadores del país.