
El país sigue consternado tras el hallazgo del cuerpo sin vida de Valeria Afanador, de 10 años, en el río Frío de Cajicá, luego de 18 días de intensa búsqueda. La menor, que desapareció el pasado 12 de agosto, estudiaba en el Gimnasio Campestre Los Laureles, institución cercana al lugar donde finalmente fue encontrado el cadáver.
Las autoridades confirmaron que la zona ya había sido inspeccionada de manera exhaustiva en días anteriores, lo que ha abierto múltiples hipótesis sobre cómo llegó el cuerpo hasta allí.
Actualmente, dos personas permanecen bajo vigilancia por parte de la Policía y la Fiscalía, debido a “comportamientos particulares” registrados durante los días de desaparición. Al respecto, un video revela que la menor salió del colegio por un sector de arbustos, hecho que también es materia de investigación para determinar si alguien la incitó a abandonar el plantel.
El general Carlos Fernando Triana anunció la designación de 15 investigadores del Grupo Élite de la Dijín, quienes estarán a cargo de esclarecer los hechos bajo la coordinación de la Fiscalía General de la Nación.
Por su parte, la familia Afanador Cárdenas y la Defensoría del Pueblo denunciaron presuntas irregularidades en la investigación, señalando demoras en la activación de protocolos de búsqueda, la emisión tardía de la circular amarilla de Interpol y omisiones institucionales que, según ellos, pudieron aumentar el riesgo para la menor.
La Defensoría reiteró que se incumplieron principios del interés superior de la niñez y la protección integral, resaltando que las autoridades locales debieron implementar de manera inmediata controles en accesos y salidas del municipio.
A la espera de los resultados de Medicina Legal, que confirmarán si hubo o no señales de violencia, el llamado de la ciudadanía y las autoridades es a que este caso no quede en la impunidad y que se conozca la verdad sobre las circunstancias que rodearon la muerte de ValerIa