Noticias de Colombia-En esta temporada de lluvias, según la @ungrd_oficial , más de 750 municipios del país han reportado emergencias.

Muchas de estas situaciones se relacionan con movimientos en masa, particularmente avenidas torrenciales (conocidas como avalanchas o flujos de lodo o escombros): crecientes repentinas de cuerpos de agua que arrastran altas concentraciones de lodos, arenas, bloques rocosos, árboles y cualquier otro elemento a su alcance.
Estos eventos ocurren en quebradas, caños, arroyos y ríos ubicados en zonas montañosas, con altas pendientes, tras la ocurrencia de lluvias concentradas y la generación de deslizamientos que aportan sedimentos a los caudales. Esto aumenta la velocidad y la energía necesaria para el transporte de materiales.
Para enfrentar este riesgo y disminuir la vulnerabilidad de las comunidades, las personas pueden:
📌Alertar cuando se observen cambios repentinos en los niveles de agua o coloración de los cuerpos de agua.
📌Informar a las autoridades sobre las zonas donde se han presentado movimientos en masa para que los tomadores de decisión determinen si existen escenarios de riesgo asociados a represamientos.
📌Evitar la disposición de escombros y basuras dentro de los cauces para evitar represamientos que contribuyan a la generación de avenidas torrenciales.
📌Alejarse de barrancos y márgenes de los ríos pues la fuerza del agua produce inestabilidad en el terreno.
📌 Evitar asentamientos en zonas en las que históricamente se han presentado afectaciones por crecientes o avenidas torrenciales.
Se puede reconocer que un cuerpo de agua es torrencial porque generalmente presenta bloques rocosos subredondeados (con tamaños mayores a 50 cm) y su cauce tiene alta pendiente. No obstante, es necesario que las alcaldías de zonas cordilleranas definan, con los estudios requeridos por la norma vigente, las zonas de amenaza por avenidas torrenciales.
El SGC, como integrante del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, produce información geocientífica para contribuir en la toma de decisiones para el ordenamiento territorial y la gestión del riesgo con el propósito de salvar vidas.